cómico verlo rechazar todo que las risas de la multitud se oyeron hasta el valle
Pronto se corrió la voz de que estaba entre nosotros, de todas partes vinieron a
verlo, el aparecía cada vez más ridículo, siempre rechazando las kialas, la risa
estrellas, se quedó quieto, la respiración se le fue debilitando, cuando dejó de
respirar tenía los ojos llenos de agua. Si, no querrás creerlo pero los ojos se
Preludio para la Cruz del Sur - Astor Piazzolla/Horacio Ferrer (escuchen esta versión, que no está en youtube, aquí:)
http://www.goear.com/listen/3861411/preludio-para-la-cruz-del-sur-astor-piazzolla-
Dicen que la Cruz del Sur,
que es mujer y que es porteña,
quedó un día embarazada,
fecundas sus cuatro estrellas.
Y se cuenta, en Buenos Aires,
que la Cruz alumbró en tierra,
y que tuvo cuatro hijas,
lindas las cuatro, y tan hembras.
Cada una con su luz
vivió y amó a su manera.
Las cuatro, por cuatro rumbos,
sembraron cuatro leyendas.
Una estrella entre los dientes
y una cruz en la pollera,
hijas de la Cruz del Sur...
- Madre Cruz, ¿qué ha sido de ellas?
Una fue de Mataderos,
del barrio de Piedrabuena.
Trigueña, creció en invierno,
tan romántica y tan rea,
que le bailaban un tango
los pechos tras la pechera;
¿qué varón dejó en su boca
llagas de mala ginebra?
Cuando se fue, parecían
dos mariposas en guerra
canyengueándole en la cara
las ojeras, las ojeras.
Una estrella entre los dientes
y una cruz en la pollera,
hijas de la Cruz del Sur...
- Madre Cruz, ¿qué ha sido de ellas?
Del barrio de los Olivos,
entre el río y las barreras,
dicen que fue la segunda,
la que creció en primavera.
Era rubia y estudiante
de filosofía y letras,
y le andaban las gaviotas
checheándole la tristeza.
Enamoró a un pescador,
y en una tarde de aquellas,
fueron los dos río adentro,
fueron los dos muerte afuera.
Una estrella entre los dientes
y una cruz en la pollera,
hijas de la Cruz del Sur...
- Madre Cruz, ¿qué ha sido de ellas?
La tercera de Barracas:
Santo Domingo y Madera.
Tenía el pelo tostado
del verano en que naciera.
Cuentan que andaba vestida
de pólvora y de banderas,
que fabricaba estandartes
pelirroja y guerrillera.
Dicen que amó a un anarquista
soñador del año treinta,
y que una noche muy zurda
cayó con las balas puestas.
Una estrella entre los dientes
y una cruz en la pollera,
hijas de la Cruz del Sur...
- Madre Cruz, ¿qué ha sido de ellas?
Nació en otoño, la cuarta,
por Pueyrredón y Las Heras.
Le quedó el pelo cenizo
y los días con pereza.
Cuentan que amó hasta dolerse,
que su beso era una fiesta
melancólica, lo dicen
los poetas, los poetas.
Su amor se llenó de lluvia
y su whisky de hojas secas.
Ya la nombran las campanas
del Pilar, por Recoleta.
Cada una con su luz
vivió y amó a su manera.
Las cuatro, por cuatro rumbos,
sembraron estas leyendas.
Una estrella entre los dientes
y una cruz en la pollera,
hijas de la Cruz del Sur...
- Madre Cruz, ¿qué ha sido de ellas?
Como la Cruz del Sur del poema, Hector Germán Oesterheld tuvo cuatro hijas. A él y a ellas - las cuatro - los desapareció en la noche y la niebla la dictadura asesina que masacró mi Patria en los setenta.
A Horacio Ferrer se lo llevó la Parca sin ayuda de milicos criminales hace un par de días.
Hay gente que debería estar obligada a ser eterna.
Por ejemplo, ellos dos.
Pero, ... no.